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sábado, 18 de julio de 2015

NAZARET







CASA DE MARÍA

Ya en la baja Galilea predominan los olivos; nada queda o me cuesta imaginarlo, de aquel prístino paisaje de Nazaret hace 2000 años.

Me rodea la modernidad de una urbe que ha crecido como un gigante y que ha olvidado su pasado.

Acabo de entrar en la Iglesia de la Anunciación; un edificio moderno y no especialmente atrayente erigido en el año 1969.

En su interior me espera el acicate de toparme con los restos de la casa de María. Aún puede verse un antiguo mosaico del siglo II. Sólo por medio de estos hechos ya se me antoja sobrecogedora, emocionante, increíble la visita. Quiero imaginar, y casi lo veo, lo siento, al arcángel Gabriel descendiendo de los cielos para traer un mensaje: el nacimiento de Jesús.

El templo está llevado a día de hoy por monjes franciscanos italianos. La visita, aunque breve, no por ello es menos significativa, simbólica, un soplo espiritual para el alma más descreída.


Al subir a la planta superior parece que se desinfla un poco esa aura. Una escalera de caracol me lleva hasta diversas pinturas de la Virgen María en enormes murales de todas las regiones del mundo. Es bonito, por supuesto, pero nada trascendental.



Y hablando de trascendencia, recupera fuelle tal sensación cuando me dirijo a la casa de José: la carpintería.

Realmente es irreconocible: hay que hacer uso de la fe y la emoción del momento, pues de otro modo no verás nada más que piedra, ruinas, vestigios de algo muy antiguo.







Muy moderna, blanca, bonita, la iglesia erigida en este lugar. Abajo, en un nivel inferior, a través de una rejilla, vemos parte de esa añeja, bíblica, histórica carpintería, que como bien señalo impondrá en nosotros un ejercicio introspectivo espiritual y de pura fe.

2 comentarios:

Rud dijo...

De la leyenda a la realidad, estimado Víctor, hay mucho trecho.
Veo que en Nazaret han construido un verdadero escenario para que los turistas cristianos imaginen las historias contadas por sus ancestros. Admiro realmente tu fe.
He observado tus otras entradas de ese maravilloso viaje al lugar donde ha tenido lugar el comienzo de la cristiandad; muy interesante, excelente trabajo.
Muchas gracias por compartir el material gráfico de tus maravillosos viajes. Que te siga yendo bien.
Un fuerte abrazo

VÍCTOR VIRGÓS dijo...

Gracias Rud. Me alegro de que hayas disfrutado de mis crónicas. Ciertamente, la actual poco tiene que ver y con la bíblica Nazaret. Un saludo cordial