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viernes, 27 de diciembre de 2013

CHENGDU: TIERRA DE ABUNDANCIA

CHENGDU, TIERRA DE ABUNDANCIA.

En busca de osos panda, mi siguiente visita me apea en el otrora ubérrimo reino de Shu, donde comenzaron a emerger los prístinos poblados en torno a las feraces laderas de las montañas, campos y valles bendecidos con abundancia de agua.

Chengdu o tierra de abundancia se me antoja una ciudad tranquila, pese a la conglomeración de vehículos que discurren por las amplias avenidas. “Milagrosamente” éstos, a diferencia de lo que acaecía en Beijing, respetan las señales de tráfico y la sensación de perecer atropellado no es tan “palpable”.

Es una urbe populosa la que me acoge, pero no especialmente descollante ni interesante. Por ello, sin mayor incidencia en los prolegómenos abordo ya mi encuentro con los encantadores plantígrados blanqui-negros que todos relacionamos, en un derroche de ternura, con los osos de peluche.



Inicialmente parecen cohibidos y no es fácil atisbarlos entre el follaje forestal del Centro de investigación y reproducción del oso panda. Pero a los pocos minutos, permuta el panorama por un despliegue de osos panda jalonando un paisaje pletórico de bambú, estanques, frondosidad…

Hay muchos pandas aquí criados en cautividad, y tendré la oportunidad de ver algunos recién nacidos.




En este punto sobra el texto y clama justicia un instante de recreo fotográfico.

Si hemos tenido suficiente, podemos avanzar hacia nuevas emociones que esperan enlentecidas en el precioso monasterio budista de Manjushri, ubicado en la zona del centro histórico.



Es un área bonita y llena de gente, “imbuida” del típico ambiente de la china tradicional.

Concluye el paseo y va feneciendo el día por la calle Jingli; una de las más egregias, animadas y antiguas, donde se puede apreciar el auténtico folclore y acervo cultural chino.

Es momento de pasear la mirada por las innumerables tiendas, casas de té y locales con buen ambiente.



jueves, 19 de diciembre de 2013

MONTAÑA TIANMEN

MONTAÑA TIANMEN

Antes de emprender rumbo a la reserva de cría y protección del oso panda en Chengdu, he considerado menester animar a “audiencia” con un breve inciso de entremés basado en una selecta recopilación de paisajes de la montaña Tianmen (1518 metros).

Atisbados desde el telesilla, para quienes no sufran de un pánico irracional a las alturas, los paisajes son casi sobrenaturales.

La misma sensación redunda desde el teleférico o mientras bordeo la ladera de la montaña a través de una serpenteante carretera con 99 curvas.

Es un día de paisajismo, alturas estratosféricas y acantilados que desafían al vacío, senderos estrechísimos con suelos de cristal en algunos tramos….


MONTAÑA DE TIANMEN. UN REPORTAJE DE VÍCTOR VIRGÓS DENTRO DE LAS CRÓNICAS CHINAS, SEPT.2013.



















GUERREROS DE TERRACOTA (FE DE ERRATAS)

GUERREROS DE TERRACOTA, XIAN.

NOTA DEL AUTOR: EXISTE UN ERROR TIPOGRÁFICO, UN BAILE DE CIFRAS EN MI ANTERIOR ARTÍCULO SOBRE LOS GUERREROS DE TERRACOTA DE XIAN.

COMO MUY BIEN APUNTA MI FIEL COMPAÑERO DE FATIGAS LITERARIAS, SIEMPRE AMIGO Y CONSIDERADO CON MIS LÍNEAS, SHEOL, EL DESCUBRIMIENTO DE ESTAS LEGIONES SOBRECOGEDORAS SE PRODUJO EN EL AÑO 1974 Y NO EN 1794 COMO APUNTABA YO POR PURO DESPISTE, NOS PUEDE PASAR A TODOS...

VÍCTOR VIRGÓS, VIAJERO INFATIGABLE Y ESCRITOR.

GRACIAS SHEOL
http://solomemolestaami.blogspot.com.es/


viernes, 13 de diciembre de 2013

XIAN Y LOS GUERREROS DE TERRACOTA


MUSEO DE LOS GUERREROS DE TERRACOTA DE XIAN

Llega mi viaje a una de las etapas álgidas por antonomasia: Xian, lar de los guerreros de terracota.

Me recibe, como toda ciudad populosa pretérita, una oleada de tráfico tumultuoso y “jaranero” que me recuerda al tráfago demencial de Pekín: los intermitentes son un ornato ignoto del vehículo y la distancia de seguridad, una cadencia de palabras sin sentido.

Arribo pues con el ánimo gozoso a esta urbe de 8 millones de habitantes que cuenta ya con más de 3000 años de antigüedad. Por sus tierras han pasado 13 dinastías. En esta crónica incipiente no puedo por menos que hacer una reseña antológica de cómo emergieron a la luz los prodigiosos ejércitos de terracota de fama ecuménica.

Corría el año 1794 cuando un humilde labriego cavaba un pozo en sus tierras en busca de agua.

Quiso el hado que encontrara, en vez del líquido elemento, las estatuas de terracota. Se me antoja también señalar que en mi visita a Xian pude conocer personalmente a aquel campesino afortunado.

En su apostura me topé con un hombre “inanimado”, tan estoico y pétreo como las estatuas que le han otorgado el inmerecido éxito del que disfruta hoy en día, por medio de un logro, por otra parte, que nada tiene que ver con sus aptitudes personales y sí con los caprichos del sino.

Me cuenta el guía local que la engolada “personalidad” china deambula por el mundo vendiendo su libro sobre el fortuito hallazgo. Tan petulante y soberbio me pareció este azaroso descubridor y pésimo zahorí que allí le dejé plantado, con sus silentes ínfulas de desfachatez y endiosamiento.

150 yuanes me pedían sus “representantes”, ya que él ni habla ni gesticula ni hace nada de nada, por hacerle una foto, pues gratis “el divo” no las consiente…

Hablando ya de temas que sí tienen alguna relevancia, me adentro en el museo de guerreros de terracota, inaugurado en 1979, donde han emergido más de 8000 figuras entre guerreros y caballos, y más de 10.000 armas de bronce.

El museo fue construido en el enclave exacto donde nuestro afortunado “zahorí” buscaba agua.


Las prístinas estatuas fueron fabricadas con maíz, tierra de la montaña Li y kiwi, para evitar el proceso de la oxidación.

Actualmente se siguen fabricando, aunque ha quedado menoscabado el proceso en sus elementos y se utiliza únicamente tierra.

El museo es enorme y pone los vellos de punta observar las magistrales estatuas desenterradas de su lecho original, así como atisbar restos aún por salir a la luz y a los trabajadores afanosos que se encargan de su clasificación, reconstrucción y análisis de los miembros desmembrados.

Desde aquí me dirijo ya a la gran mezquita de Xian (13000m2, 742 A.D, dinastía Tang).

Es una singular mixtura ecléctica de típico templo chino y mezquita.

La gran mezquita de Xian fue restaurada y ampliada durante el reinado de las dinastías Yuan, Song, Ming y Qing. Cuenta en la actualidad con la friolera de más de 10.000.000 de visitantes y abrió sus puertas al público en el año 1978.

 GRAN MEZQUITA DE XIAN

Discurro hacia la zona más populosa y comercial, dejando atrás “toneladas” de tenderetes con mercancía china. Arribo enseguida a las torres vigía de la ciudad: la torre de tambor y la de campana.

 TORRE TAMBOR

Desde estas magníficas y coloridas atalayas se podían comunicar entre sí por medio de señales acústicas para anunciar la apertura y cierre de las puertas de la ciudad.

La descomunal muralla que circuye Xian, ubicada en la primigenia ciudad imperial de las dinastías Sui-Tang y erigida durante el reinado de Hungnu, posee 4 puertas de acceso, una por cada punto cardinal.

Su estado de conservación es impecable, de hecho es la mejor muestra de ciudad amurallada de todo el país.

 VISTA DE LA CIUDAD DESDE LA MURALLA

Concluyo este día intenso desembocando en la gran pagoda de la Oca, (S.XVIII). Paseo por la bonita y animada zona ajardinada que la rodea, mientras observo su singular “morfología” escalonada y como a trompicones, a modo de terrazas superpuestas. Es muy bonito e idóneo pasear por el encantador “Paseo de dormir” o de los novios”: jardines, estatuas, pequeñas fuentes como lagos sobre las que surgen las estatuas….
GRAN PAGODA DE LA OCA



jueves, 5 de diciembre de 2013

MONTAÑA EMEI Y TEMPLO WANNIAN



 TEMPLO WANNIAN EN LA MONTAÑA EMEI

Pretendo esta mañana ascender hasta el fabuloso templo de Wannian y disfrutar de los senderos y la naturaleza pródiga que circuye la montaña de Emei. Quiere sin embargo el sino anublar este día preñándolo de lluvia torrencial y contumaz, para hastío de los numerosos visitantes concitados en este lugar.

Entre las gotas de lluvia queda desdibujado un paisaje dominado por las montañas y el verdor. Me miran con más súplica que curiosidad los vendedores de chubasqueros, paraguas y cayados, aparejos nada desdeñables en un día tan proceloso como el que me acompaña hoy.

Para iniciar el ascenso tomamos un autobús que me regala panorámicas muy “asturianas”, si evoco los escenarios análogos de bosques, valles, cascadas y valles tan consuetudinarios en esas regiones norteñas.

Como ya viene siendo habitual, mi “compromiso” con el templo Wannian lo sellará una interminable ristra de escalones empinadísimos, como de sacrosanto vía crucis…

Sin embargo, el calvario me compensa después con este templo formidable y hermosísimo que engulle en su interior un enorme elefante albo sagrado, protector del lugar. También hay gran cantidad de efigies de Buda en miniatura.
BUDAS EN MINIATURA TRAS LA EFIGIE PRINCIPAL.


 CASCADA EN UN SENDERO

En el camino encuentro algunos puentes colgantes, algunos de ellos, valga la redundante cacofonía, se hallan en un estado entre calamitoso y pavoroso. Para atemperar un poco el ánimo, dado que la lluvia se muestra renuente a remitir, nada mejor que curiosear un poco por los numerosos puestos de venta, repletos de toda suerte de “cacharrería” china: pulseras, llaveros, incienso, velas, souvenirs de toda índole, imágenes de Buda, llaveros, imanes…

Culmina el día, y de regreso me espera la ilusión de la alborada con un lavado de cara menos lluvioso y más sorpresivo en mi próxima estación: XIAN.
 INCENSARIOS


MONJES ORANDO