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martes, 21 de agosto de 2012

Georgia: Catedral Sioní Tbilisi o del monte Sión de Jerusalem


CATEDRAL SIONI TBILISI O DEL MONTE SION DE JERUSALEM

Va quedando ya menos para despedirnos de este país hermanado geográficamente con la inolvidable Armenia del trovador Sayat Nova, el clérigo Komitas y el arquitecto Tamanyan, artífice de la capital, Yerevan, o el inefable Mashtots, creador del alfabeto armenio.

Georgia me depara aún fantásticas sorpresas, como la que me espera al traspasar el "infranqueable" umbral de la preciosa Catedral Tbilisi Sioni o del monte de Sion en Jerusalem.

Y digo bien, "infranqueable", pues todo son pegas, peros, inconvenientes y molestias hacia mi modesta persona cuando trato de visitar el maravilloso recinto sagrado.

Es en la segunda incursión cuando salgo exitoso de esta tentativa de visita turística. Exitoso, según se mire, pues una vez dentro, una joven novicia me indica cual es el camino hacia el exterior.

Mi idea general, por tanto, queda cincelada sin excusas: la catedral Tbilisi Sioní es preciosa, pero es como esas estrellas inalcanzables del firmamento, que se pueden reverenciar de lejos, pero conquistarlas es algo totalmente quimérico e impensable.

En la primera ocasión, mis pantalones cortos, comodísimos para el verano, son el detonante de mi expulsión. En la siguiente, hago alguna foto, cuchicheo, anoto y lo miro todo embobado, con ojos de niño recién "parido" en esto de descubrir el mundo.


Una novicia me pregunta si soy cristiano ortodoxo. Le espeto que soy un turista, haciendo fotos, un reportaje, visitando el santo templo. Ella, muy educada, me dice que debería marcharme.

Total, que para mi desilusión, me quedo con la idea de que disfrutar tranquílamente de la belleza ornamental de este "regalo de los hombres a Dios" será tarea trafagosa...

La catedral Tbilisi Sioni o del Monte Sion en Jerusalem, del hebreo "Sion", "montaña sagrada", tuvo durante su larga vida numerosos avatares y tuvo que ser reconstruida en el año 1112 por el rey David el Constructor.
Este maravilloso templo de oración es sin duda uno de los más bellos del país. Me encanta la luminosidad tranquilizante de su piedra clara.
Debemos esta fabulosa estructura de los siglos VI-VII al ya archifamoso monarca Vakhtang Gorgasali.

Este suelo sacro que hollan las suelas de mis zapatos trotamundistas es hogar eterno de nobles, monarcas, reputadas personalidades como David V de Georgia o Melkisedec III, considerado señor de la paz y la justicia en los tiempos del patriarca Abraham.

4 comentarios:

D.Edelweiss dijo...

Vaya :( y te expulso por llevar un pantalón corto... que lástima. De todas formas veo que te dio tiempo para sacar unas cuantas fotos son muy buenas. Me resulta curioso la postura de Jesús ¿Por que agarra de un brazo a uno de los personajes? Estupendo reportaje Victor me ha gustado mucho
Un saludo

VÍCTOR VIRGÓS dijo...

¡Hola Edelweiss! sí, esto pasa muy a menudo en las iglesias ortodoxas. en Turquía, por ejemplo, es habitual, en general en los templos sagrados ortodoxos, musulmantes, budistas, te ponen estas pegas.

Me alegro que te haya gustado mi cróncia. Gracias por tu visita.

Camila dijo...

Wow... Los lugares que uno llega a descubrir viajando. A mí me encanta tener la posibilidad de conocer sitios históricos, que tienen más de cientos de años, y estar en lugares que fueron importantísimos para el desarrollo mundial, ya sea económico, político, religioso o militar. Siempre pienso que estoy a unas horas de distancia de todo eso (en avión) por eso me esfuerzo mucho para poder viajar cada año. Generalmente lo hago con Lan líneas aéreas y lo bueno es que al seguir con ellos, acumulo millas y cada dos años tengo un viaje gratis!

VÍCTOR VIRGÓS dijo...

¡Hola Camila! bienvenida a mi blog, mis puertas siempre están abiertas, no necesitas llamar, siempre serás bienvenida. Me alegro que te haya gustado la crónica. Tienes toda la razón, uno aprende muchísimo viajando, se disfruta, se aprende, se conocen lugares fascinantes. A mí me gusta tanto viajar como realizar estas crónicas para, después, compartirlas con vosotros. Tengo la suerte de poder viajar con cierta frecuencia, algo que me llena plenamente. Georgia y Armenia me resultaron sumamente interesantes. Cada dos años un viaje gratis... ¡qué maravilla! ¡Qué suerte! aprovéchalo. ¿Eres azafata de vuelo? Espero verte por aquí otra vez. Un saludo, gracias por la visita