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jueves, 14 de julio de 2011

Costa Rica: Parque Nacional Manuel Antonio

MONO CARIBLANO EN PARQUE NACIONAL MANUEL ANTONIO





PLAYA ESPADILLA, DISTRITO DE QUEPOS, PARQUE NACIONAL MANUEL ANTONIO
... Y con este artículo doy por concluído mi dilatado y pormenorizado periplo costarricense, que nos ha llevado juntos a través de manglares y bosques primarios, en compañía de iguanas, simios y aves irisadas.


Pese a la riada humana que desde primera hora de la mañana se avecina junto a la entradita del soberbioPARQUE NACIONAL MANUEL ANTONIO, por poco que prestemos atención observaremos en este paraje fascinante gran cantidad de fauna. principalmente arañas, mariposas, aves, monos, perezosos...
Tampoco es inusual la presencia de agutis, serpientes, coatíes a lo largo de las 1700 hectáreas de la reserva declarada Parque Nacional en el año 1972.


Quien quede ahíto con tanto sendero puede relajarse al amparo de las palmeras y otros árboles tropicales de torturadas ramas y raíces larguísimas en la paradisíaca PLAYA ESPADILLA, donde además se pueden realizar emocionantes travesías por los manglares en busca de cocodrilos.


PLAYA ESPADILLA
Sobre todo veremos algún martín pescador, aves zancudas, cangrejos de vívidos colores y serpientes.
Entre los árboles veremos con redundancia enormes "pegotes" amazacotados... son los termiteros, que cumplen una función depurativa limpiando la corteza muerta.


Para actividades más "civilizadas", es interesante bajar a la población de QUEPOS. Hay bastantes tiendas para los amantes del consumismo y también una típica playa "hawaiiana" de las que cortan el aliento.


PARQUE NACIONAL MANUEL ANTONIO

miércoles, 13 de julio de 2011

Costa Rica: Monteverde

PANORÁMICA EN MONTEVERDE


Si pudiesemos derramar sobre Costa Rica pedacitos diseminados de Asturias, obtendríamos como resultado de esa fusión terrenal la bellísima población de MONTEVERDE.


Esa es la impresión que se graba en mi mente cuando un poderoso vehículo todoterreno, los más populares en toda Costa Rica, pues las carreteras están en muy mal estado, asciende a trompicones por una sinuosa carretera anfractuosa y "desdentada" que sube en espiral, atravesando valles y prados, donde pastan inconmovibles orondas vacas.
El paisaje, trasunto del asturiano, me induce a una gloriosa calma que tiene mucho de hipnótica, mística y trascendental.


Dejo atrás las fatigas pegajosas del bosque tropical húmedo para adentrarme en los dominios del nuboso, donde me esperan impresionantes extensiones forestales y miles de árboles, ornamentadas sus ramas con multitud de plantas epífitas (bromelias y orquídeas), que cubren sus nudosas prolongaciones como con "gasas vegetales".
Monteverde es el hábitat donde germinan hasta 500 especies diferentes de orquídeas, anidan cientos de aves y pululan entre el follaje anfibios, reptiles, miles de insectos y cientos de mamíferos.


En Monteverde resulta indispensable la cómoda y agradabillísima travesía en bote por el lago Arenal, el más grande del país y de origen fluvial.


LAGO ARENAL, MONTEVERDE.


El paisaje a ambos lados de la ribera es una maravilla. Si prestamos atención veremos sin problemas gran cantidad de aves, y tal vez, con un poco de suerte, cocodrilos en los bancales.
Prosiguiendo por la vereda de las actividades insoslayables, no puede uno marcharse de esta región sin realizar alguna senda forestal en la Reserva Biológica del Bosque Nuboso, protegido desde el año 1972.
Una vez "perdido en medio de la espesura, uno puede caminar tranquilamente a través de los 8 puentes colgantes que penden desde los 65 a los 120 metros de altura.


PUENTE COLGANTE EN LA RESERVA BIOLÓGICA DEL BOSQUE NUBOSO, MONTEVERDE.


Este "recinto" de exuberante naturaleza es también cita ineludible para los fanáticos de la adrenalina, con la práctica de Canopy (tirolina).
Para concluir, de manera relajada o cámara en mano, para bombardear nuestro objetivo con fotografías irrepetibles, es sumamente interesante visitar la GALERÍA DEL JARDÍN DE COLIBRÍS, donde estas velocísimas avecillas de tamaño liliputiense, infatigables voladoras, acuden en decenas a beber y a alimentarse.
Como epílogo de esta crónica viajera, mi recomendación culinaria en esta ocasión va para el coqueto y exótico local COMIDA ITALIANA Y PIZZA D´KARY, a pocos metros del totalmente recomendable, por bonito, por amables, HOTEL MONTAÑA.


Si aún nos queda algo de tiempo e ilusión por desenmascarar las virtudes de esta tierra de tintes asturianos, resulta de lo más ameno y saludable, especialmente para los muy cafeteros, visitar la fantástica plantación familiar de café D.Juan, de excelente calidad.


Nos atenderán con total diligencia y amabilidad y podremos conocer los procesos, paso a paso, desde la recogida del grano en las plantaciones hasta su envasado para su posterior distribución comercial.
COSTA RICA: MONTEVERDE. PRÓXIMA ENTREGA Y ÚLTIMA CRÓNICA COSTARRICENSE: PARQUE NACIONAL MANUEL ANTONIO.

viernes, 8 de julio de 2011

Costa Rica: Parque Nacional de Cahuita

JESUS CHRIST LIZARD (LAGARTO DE JESUCRISTO), ASÍ DENOMINADO POR SU FACULTAD PARA CAMINAR SOBRE EL AGUA. PARQUE NACIONAL DE CAHUITA.




Muchos son los acicates que esperan al visitante que decida volar hasta Costa Rica para empaparse de las excelencias de esta tierra con sabor a piña y gallo pinto.
Uno de esos ingredientes imprescindibles, por su naturaleza excelsa y magna, son los Parques Nacionales, como el que presento en mi artículo matinal.


Protegido desde el año 1978, el Parque Nacional de Cahuita es el reino privado e inhóspito de multitud de animales, como los osos perezosos, iguanas, cocodrilos o serpientes oropel, cuya mordedura letal puede provocar la muerte de un ser humano en poco menos de dos horas si no se extrae rápidamente el veneno.


Durante mi breve pero fructífera estancia en el fabuloso hotel Colón Caribe, ubicado a pocos metros de una preciosa y romántica playa "hawaiiana", de negra tierra y ese escenario como de "naufragio forestal" que describía en anteriores artículos, gozo del privilegio de navegar por el majestuoso río Estero Negro.


RÍO ESTERO NEGRO EN EL HOTEL COLÓN CARIBE.

A través de manglares que se cierran en torno a mí como una comitiva forestal, diviso inmediatamente numerosas aves zancudas junto a las márgenes del río. En las cumbres de los árboles arracimados aparece la figura acurrucada de un perezoso.
Estos animales arborícolas, apegados al sueño como las nubes al firmamento, pueden dormir entre 12-18 horas diarias y sólo descienden de los árboles una vez por semana para defecar. Su dieta principal son las hojas de mangle y algunos frutos.


En Cahuita podremos contemplar gran cantidad de iguanas, de tonalidad verde (hembras), u oscura, terrosa, parda, (machos). Sin embargo, la recolección más fabulosa nos espera en el interesantísimo Centro de Recuperación de iguanas de Kekoldi, donde podremos incluso tocarlas o sostenerlas entre nuestras manos, (con el permiso y supervisión de los responsables conservadores del centro).
Otra actividad singular e igualmente recomendable es visitar la reserva indígena Bribrí, y conocer de primera mano sus rudimentarios poblados y cabañas techadas con suita (hoja de palma autóctona).


Los indígenas Bribrí son expertos conocedores de la naturaleza y de las prodigiosas propiedades curativas de las plantas. En la propia reserva nos darán toda clase de informaciones al respecto y podremos además comprar preciosos productos de artesanía, manufacturada por ellos mismos y utilizando únicamente los elementos primigenios que les brinda la naturaleza.


En el Parque Nacional de Cahuita saldrán a nuestro encuentro multitud de bellísimas mariposas, como la escurridiza y "destellante" Morpho, de un intenso tono azul que, al posarse, con las alas plegadas, nos muestra su versión más mimética; marrón o parda, como la corteza de los árboles.


Otra habitual pasajera de estos parajes frondosos, de bosques primarios y secundarios, es la mariposa Postman; revoltosa, juguetona con sus vuelos inquietos, de vívida tonalidad entre rojiza y anaranjada.


En este lugar y a lo largo de nuestro periplo costarricense veremos con frecuencia una peculiar planta llamada Caña agria. Al estrujarla levemente, de su interior mana agua; detalle que no pasa desapercibido al sediento perdido en medio del bosque.
Merece la pena también acercarse en taxi o autobús hasta el cercano pueblo de Puerto Viejo; lar del verdadero espíritu jamaicano en Costa Rica.


PUERTO VIEJO.

Para comer en Cahuita, recomiendo el bar-restaurante "Típico Cahuita ".


Su aspecto un tanto desastrado puede provocarnos una impresión errónea e injusta.


Una vez cruzado el umbral, la calidad de sus platos satisfará plenamente nuestro apetito. Como viene siendo habitual en toda esta región, la paciencia es una virtud imprescindible, pues la premura no es una de las características del "retrato tipo" del costarricense, más entregado a las blanduras del sosiego y las diligencias calmosas que observan el paso del tiempo como algo intrascendente.


ALOJAMIENTO EN CAHUITA:


HOTEL COLÓN CARIBE:


ESTÁ ALGO AISLADO, PERO A POCOS METROS TIENE UNA PLAYA "HAWAIIANA" IDÍLICA. EL HOTEL ES SÚMAMENTE CÓMODO, ESPACIOSO Y BONITO. SE PUEDE TOMAR UN AUTOBÚS O TAXI HASTA PUERTO VIEJO, PUEBLO TÍPICAMENTE JAMAICANO.
WEB DEL HOTEL COLÓN CARIBE:
http://www.1-costaricalink.com/hotels_limon_costa_rica/hotel_colon_caribe_costa_rica/hotel_home_esp.htm


miércoles, 6 de julio de 2011

Costa Rica: Tortuguero

MANGLAR EN TORTUGUERO, COSTA RICA.


La crónica de mi artículo matinal se centra hoy en uno de los lugares más afamados de toda Costa Rica, visita imprescindible que no puede soslayarse como polvo de zarandajas: BIENVENIDOS A TORTUGUERO.
La palabra clave para comenzar este artículo es sin lugar a dudas: calor, calor tropical húmedo, sofocante, agobiante e irritante durante la mayor parte del día. Torrentes de sudor descenderán por nuestra frente y nos mantendrán en un incordioso estado de encharcamiento corporal.
Una vez acostumbrado a esta pátina perenne de exudación comienzo a valorar positívamente las excelencias de esta tierra maravillosa que no dejará indiferente a nadie.


Tortuguero viene avalado por una leyenda, un tanto exagerada, garabateada con una plétora incontable de animales que conviven con el ser humano como el catarro se relaciona inmediatamente con el resfriado.
Ciertamente, este paraíso terrenal de color esmeralda es el hábitat de cocodrilos, tiburones, tortugas, ranas, iguanas, águilas, loros y papagayos, lagartos, monos... pero antes de alzar las campanas al vuelo conviene invocar a la mesura y la contención.


Como mencionaba en artículos previos, la fauna costarricense no está pendiente del advenimiento del turista. Con paciencia, respeto, sigilo y silencio, la ayuda de guías expertos y un poco de exploración, uno puede gozar satisfactoriamente del descubrimiento de la prodigiosa flora y "vida salvaje" costarricense.
Tortuguero, ubicado en Limón, la región más depauperizada del país, está bañado por un océano furioso donde nadar o adentrarse en el mar es poco recomendable, por el ímpetu de su oleaje y sobre todo, por la presencia de tiburones.
En todo caso, las playas de Tortuguero están impregnadas de un romanticismo evocador, como de ensueño. Su belleza descomunal e incontestable es al mismo tiempo insólita e indescifrable, por su espíritu salvaje, hostil, malaventurado...


Quienes contemplamos la playa como un paraje edénico donde depositar nuestras tribulaciones y absorber calma e inspiración, lejos de sombrillas, toallas y multitudes aglutinadas que se avecinan en torno a chiringuitos, "playas desérticas que jamás hubiesen sido holladas por el hombre...", las de Tortuguero se me asemejan a un inaudito cataclismo forestal, un naufragio del bosque cuando intentara sofocar el agobiante calor frente a las olas del mar....



PLAYA EN TORTUGUERO.


La maleza, el follaje, árboles, troncos sesgados, cocos destripados, aterrizan sobre las negras arenas donde es fácilmente detectable la presencia de cangrejos de colores terrosos, "semi-transparentes", casi invisibles, mimetizados con el entorno. También veremos inmediatamente sus horadadas cavernas subterráneas, que nos parecerán extremadamente grandes para unos crustáceos tan pequeños...
En Tortuguero, declarado Parque Nacional en el año 1975 para erradicar la masiva matanza de tortugas, es una auténtica delicia adentrarse en alguno de los numerosos manglares, donde veremos sin demasiados esfuerzos aningas, garzas tigre, perezosos, con un poco de suerte algún caimán o cocodrilo, ranas, monos aulladores o cariblancos, o lagartos de Jesucristo (Jesus Christ lizard), así denominados por su facultad para caminar sobre las aguas...


GARZA TIGRE -TORTUGUERO-
Observaremos inmediatamente el tono lodoso del agua de estos manglares. No se trata de inmundicia ni mucho menos... ese característico color café oscuro se debe a la abundante presencia de tanino, unas sustancias orgánicas provinientes de las raíces de las palmeras que crecen junto a las márgenes del río.
Otra actividad totalmente recomendable, por su singularidad, por su encanto, es acercarse hasta el pueblo de Tortuguero. Apenas 1300 habitantes de una población de claras reminiscencias jamaicanas, con sus casas de madera y de colores chillones. Aquí la gente siempre vivió de su trabajo en las plantaciones de piña y plátano hasta que llegó el turismo en el año 1990.


Mi recomendación sería alojarse en el fantástico resort, inconfundible el toque de reminiscencias Gaudianas en este lugar, LAGUNA LODGE y contratar alguna excursión cuyo guía sea el simpatiquísimo y eficienteRandall, todo un experto entre otros temas, de propiedades curativas de las plantas.
El hotel dispone de un interesante mariposario junto a la piscina y una zona donde, por la noche y provisto de linterna, es posible ver a las ranitas nocturnas de ojos rojos.
Http://www.lagunatortuguero.com/location/ WEB DE LAGUNA LODGE



RANITA ARBÓREA DE OJOS ROJOS -HOTEL LAGUNA LODGE, -TORTUGUERO-

martes, 5 de julio de 2011

Costa Rica: San José

TEATRO NACIONAL DE SAN JOSÉ, COSTA RICA.


Mi primera impresión al descender del avión y contemplar el singular e impecable aeropuerto enmoquetado de San José, enclavado en un entorno paisajístico selvático, es de calma y asombro ante un panorama demasiado perfecto y armonioso, como si el paisaje hubiese sido concebido por un delineante primoroso enamorado de la naturaleza.
Un voluminoso torrente de taxis del color de la hemoglobina recorre una ciudad de talante levemente precario que anhela avanzar hacia el futuro, sin desasirse de sus orígenes ni desprenderse de sus huellas de identidad vernáculas e inveteradas.


Me recuerda San José, de manera somera, tiznada de matices y "peros", a la ciudad de Colombo, allá en Sri Lanka, con sus viviendas maltrechas y sus calles y carreteras pobladas de baches, inmundicia, fisuras y socavones, Descubro en multitud de fachadas tonalidades de fantasía y colores encendidos imposibles de soslayar.


CENTRO URBANO DE SAN JOSÉ.


Las calles anónimas, impersonales: Calle 5, Avenida 2, se dirigen como kilómetricas veredas rectilíneas hacia el "caldero hirviente" de la ciudad: la animadísima y populosa Avenida Central, la Plaza de las Artes o la Plaza de la Cultura , donde me topo de improviso con la colosal y espectacular presencia de la verdadera gema rutilante de San José: el alucinante Teatro Nacional, de estilo neoclásico e inaugurado en el año 1897.
Fue declarado Monumento Nacional en el año 1965. Por ello, considero ineludible visitarlo y, de paso, saborear un delicioso café costarricense, como el suculento Britt, en la preciosa cafetería de hermosísimos techos cubiertos de pinturas.
Http://www.cafebritt.com/inicio (WEB DE LOS CAFÉS COSTARRICENSES BRITT).


Prosiguiendo con nuestra ruta de exploración por San José resulta también imprescindible adentrarse en los dominios sagrados de la fascinante iglesia anglicana de Nuestra Señora de la Merced.



IGLESIA ANGLICANA DE NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED.




Se trata de una preciosa estructura de bellísimas columnas ornamentales irisadas de reminiscencias bizantinas techada en madera.
Como un rostro antagonista y disidente, que huyera de la belleza neoclásica del Teatro Nacional y denostara las excelencias de la mencionada iglesia anglicana, presenta timorata y desigual batalla por la estimación del visitante la anodina y neutral Catedral, una enorme mole de piedra prescindible que alberga en su interior modernidad y relumbres de "gran teatro".


Otros aspectos que llaman poderosamente la atención paseando por el centro urbano de esta ciudad amable y tranquila son los vendedores ambulantes de lotería, que son como un enjambre vocinglero y pertinaz. A este gremio de mercaderes se unirán también vendedores de toda suerte de enseres, pasta dentrífica, champú o comida casera....


Las calles de San José están plagadas de mendigos y, en ocasiones, descubriremos entre el gentío predicadores recitando letanías. La religión está muy presente en la vida de los ciudadanos, que asisten de manera multitudinaria a las misas vestidos de punta en blanco y abarcando todo rango de edades.


Esta devoción impregna también los contenidos de algunos programas de televisión, donde podemos encontrarnos con algún mesías que alecciona a centenares de feligreses llevados al paroxismo en un estado similar al trance en lo que parece prácticamente un "reality-show" de talante teológico.
Algunas reseñas de identidad propia que hallaremos por toda Costa Rica son la expresión: "Pura Vida", que es algo así como una coletilla o comodín polivalente para iniciar una agradable conversación o finalizarla o también para manifestar nuestra satisfacción o agrado ante cualquier situación.


En áreas gastronómicas encontramos el GALLO PINTO, una exquisitez de esta tierra a base de judías negras y arroz que algunos amalgaman con salchichas, tortilla, huevos, bacon o ensaladas....


También llama la atención, de una manera muy positiva, el asombroso mimo por la protección del medio ambiente que observa juiciosamente el costarricense. Aunque llueve constantemente y no carecen de bosques, frutos o alimentos, mantienen una estrecha vigilancia y cuidado de los recursos naturales que les brinda la naturaleza, insistiendo en campañas de advertencia para no derrochar ni una gota de agua más de la necesaria.


CENTRO URBANO DE SAN JOSÉ.

lunes, 4 de julio de 2011

Costa Rica: información general


COCODRILO EN UN MANGLAR EN TORTUGUERO, COSTA RICA


En un entorno que tiene mucho de paradisíaco y rezuma exuberancia y prodigalidad en torrentes de color esmeralda, Costa Rica emerge como un elixir exquisito, que fuera el maná enviado por los dioses para fruición de los mortales, entre manglares y bosques primarios y secundarios, que son el hábitat natural de perezosos, jaguares, ocelotes, pecaris y coatíes, pelícanos, iguanas, águilas, aningas, garzas o quetzales.


Esta tierra bendecida con la fecundidad de sus eternas lluvias apoteósicas, torrenciales, como de diluvio universal, que exhalan su ira en concatenadas vaharadas de portentosa pluviosidad, veneran con orgullo su más insigne y bienaventurado fruto: la piña, pura ambrosía ineludible para los fieles a la fruta en su estadío más sobresaliente.
No menos delectables son los mangos, papayas, guayabas, tamarindos, limas o cocos, que brotan por doquier en territorio tico, o lo que es lo mismo, costarricense.


El país más joven del globo terráqueo, (1, 5 millones de años), vibra constantemente con la amenazante cadencia revoltosa de subversivas placas tectónicas, que se transforman con recurrencia en seísmos de discreta o baja intensidad.


La tierra tica que bautizara Carlos V en 1521 como Costa Rica, antiguamente Nueva Cartago, observa con reticencia los gorgoteos ocasionales de sus volcanes, 212, de los cuales 6 están activos.
Apenas 4.500.000 de almas diseminadas por un territorio amazónico donde ríos como el Penitencia o el Tortuguero parecen lenguas inconmensurables de gigantes que atraviesan manglares repletos de cocodrilos, aningas, garzas tigre, iguanas, enormes crustáceos de colores y tamaños dispares o diversas especies de serpientes venenosas, como la hermosísima oropel.


SERPIENTE OROPEL


Costa Rica está integrada por un crisol heterogéneo de apacibles, nobles y sencillas gentes provinientes de lugares tan dispares como: Holanda, Chile, Argentina, Italia, Suiza, Colombia o Israel; tan sólo un 1% de la población está conformada por costarricenses "de pura cepa".


El carácter tico, apelativo proviniente de la tendencia por el uso del diminutivo: "chiquitico", "ratico", viene definido por su blandura lánguida, afable, calmosa, casi adormecida. Los costarricenses no entienden de prisas ni desvelos provocados por los apremios.
Son los ticos de talante hospitalario y agradable.


Nadie se sentirá intruso ni contemplado con animosidad en esta tierra de neta influencia maya y azteca, que pacificara el ex-presidente costarricense Óscar Árias en los años 80 mediante su imprescindible labor diplomática en los conflictos armados en América Central. Su intervención opositora a los estadounidenses le otorgaría en el año 1987 el Premio Nobel de la Paz.


Conviene elucidar un mito extremadamente generalizado que podría inducir a error o a la desilusión más supina al turista que desee viajar a Costa Rica próximamente.


Si bien es cierto que alfombran el país 600 especies diferentes de árboles y 10.000 de plantas, que moran en sus bosques ocelotes, monos cariblancos, armadillos, coatíes, ranas y serpientes venenosas, coyotes, cientos de especies de aves, agutis, osos hormigueros, iguanas o tarántulas enormes, la fauna exorbitante no está pendiente del advenimiento del visitante; no saldrá a recibirnos con pancartas de bienvenida: en definitiva, no veremos "animalitos a tiro de piedra" a cada paso que demos...
En compañía de un guía experto, adentrándonos en manglares y bosques, en la espesura del follaje, en riguroso silencio y respeto, oteando entre el ramaje y la hojarasca, levantando la mirada hacia los árboles altísimos, es relatívamente sencillo descubrir el revoloteo de quetzales, tucanes o martines pescadores.


También descubriremos y oiremos a los monos aulladores, perezosos (pueden dormir entre 16-20 horas diarias), monos cariblancos, serpientes, basiliscos, iguanas, lagartos y lagartijas, arañas o la preciosa ranita roja Blue Jeans, cuya dermis es venenosa y supone una advertencia inequívoca para depredadores que se puedan sentir tentados de devorarlas...


Caminar por estos senderos salvajes e inhóspitos es una aventura emocionante rubricada con una misteriosa banda sonora de trinos, aullidos, bramidos y soniquetes de cigarras....


Mencionaba anteriormente la tenacidad de las lluvias en Costa Rica. No debemos jamás olvidar introducir en nuestro macuto o mochila de viaje un buen chubasquero, crema solar, gorro o sombrero y, por supuesto, repelente contra los mosquitos. Mi recomendación sería comprar uno llamado RELEC o ya en la propia Costa Rica C-VAN , realmente efectívo e inodoro; es de color blanco y textura como de crema hidratante corporal.


Conviene también tener en cuenta que cualquier localidad que finalice en "í", como Sarapiquí, Pocosí, Cararí, seran poblaciones especialmente lluviosas, pues esa terminación en "í" es indicativa de una pluviosidad atroz.
Para pagar en Costa Rica siempre nos hablaran en dólares y ocasionalmente en su moneda local, el colon.
El euro es una rareza inusitada que causa tanto espasmo como observar a un elefante sentado a la mesa de un restaurante pidiendo una tortilla francesa... bromas aparte, son pocos los lugares donde nos dejarán abonar nuestras cuentas en euros.


Los bancos, para cambiar nuestras monedas por dolares o colones, están siempre atestadísimos de gente y son de una lentitud extenuante. Si se puede cambiar nada más descender del avión, en las cajas de cambio que se hallan en el propio aeropuerto de San José, será esa una medida de lo más acertada. Hay muchos puestos y funcionan con bastante diligencia.


Para quienes optan por el vehículo de alquiler y recorrer así Costa Rica, una información interesante: las carreteras se hallan en un estado pésimo, con escasas indicaciones, la lluvia es pertinaz y los camiones, gigantescos, pesados, lentísimos, jalonan el camino.


MONO CARIBLANCO


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YERICK CHAVERRI RODRIGUEZ
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