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jueves, 27 de octubre de 2011

Ellis Island: la isla de los inmigrantes

CENTRO DE ADMISIÓN DE INMIGRANTES EN ELLIS ISLAND PARA SU ACCESO O EXPULSIÓN
Llamada también la isla de la esperanza o de las lágrimas, Ellis Island es en mi opinión visita obligada para quienes desean ahondar en el pasado más reciente de Nueva York, crisol donde se funde "el sueño americano", donde los sueños se tornan realidad o un billete de retorno a la miseria...


En ese trayecto casi obligatorio que nos llevará ante las faldas de la famosísima dama de verduzca corona espinosa, otrora cobriza y permutada en una tonalidad pistacho a consecuencia de la intemperie, es interesante acoplar en un mismo "paquete emocional" la visita a Ellis Island.
Junto a Liberty Island, arribamos en seguida a una preciosa estructura blanqui-rojiza de elegantísima fachada "aristócrática", que acogía allá por el año 1892 a los inmigrantes que llegaban a Ellis Island con el alma como única vestidura propia buscando un futuro de prosperidad en Nueva York.


La entrada actual es la misma que franqueaba aquella horda de desesperados, fatigados y famélicos viajeros, acarreando consigo mínimas pertenencias y una miríada de ilusiones.


Ya en el vestíbulo sorprende contemplar aquellos arcones y maletones vetustos, que tienen su propia historia, cicatrices de una época ajada y caduca.


SALA DE ESPERA. FOTOGRAFÍA DE LA ÉPOCA.


Los inmigrantes, cientos de ellos, familias entereras, debían esperar durante horas agónicas bajo la bandera gigantesca de Estados Unidos, como simbología del sueño acariciado.
El acceso a Nueva York, o la expulsión, la denegación del permiso para continuar el viaje, comenzaba en aquella sala desangelada y neutral, abarrotada de rostros esperanzados y agotados.


Una vez que eran llamados ante el tribunal evaluador, debían someterse a toda suerte de interrogatorios, que darían paso, después, en la segunda planta, a exámenes médicos, psicotécnicos, psicológicos...
Para llevar a cabo esta ardua y penosa tarea había intérpretes de multitud de lenguas, de modo que el inmigrante pudiera comunicarse en su lengua nativa.


En ocasiones alguno de los llegados presentaba síntomas de enfermedad o, incluso, acarreaba un historial de cuentas pendientes con la justicia. Esta gente era inmediatamente expulsada, separada de su familia...


Por ello, me parece apropiada la consideración de "Ellis Island" como "La isla de la esperanza", cuando los inmigrantes lograban su acceso a Nueva York, o "Isla de las lágrimas", cuando la valoración del tribunal era desfavorable y la petición del inmigrante para entrar en la ciudad de los rascacielos era denegada.





EN ESTA GIGANTESCA SALA SE REALIZABAN INTERROGATORIOS PRELIMINARES PARA EL ACCESO DE LOS INMIGRANTES A NUEVA YORK.

2 comentarios:

Sheol13 dijo...

No conocía la existencia de tal isla. Muy interesante tu articulo, tiene que ser angustioso esperar el billete, sin saber si es de ida o de vuelta. Un abrazo.

VÍCTOR VIRGÓS dijo...

Imagínate, tantas horas esperando, nervios, colas, el viaje fatigoso, con el alma en un puño, todos esos exámenes y pruebas, para que después te digan que tienes que regresar, que te deniegan la entrada en Estados Unidos. Terrible. Gracias por la visita y el comentario amigo. Buen fin de semana